No eran pocas las pasiones de Viola.
Ni pocas las inquietudes de alguien que va más allá del mar.
Eran hermanas y como hermanas se amaban.
Eran lascivia y castidad.
Por la noche jugaban con cosas malas.
Y por el día coqueteaban sin mirar.
Era dos y una al mismo tiempo.
Era Oliva. Era Ultramar.
Y ambas sabían su nombre a tiempo cierto.
Aunque nadie más los podía pronunciar.
El miedo y la ira ardía en los ojos de Viola. Cabellos negros. Ojos negros...
...Y deseos aún más negros.
***
Ultramar solía fundirse en salitre.
Nacer y morir entre las olas del mar.
Ellas le rompían y le hacían de nuevo suspirar.
Era una belleza ideal.
Era Venus.
Era el mal...
O tal vez no¿
*
Conscientes o no de su dualidad única y marcial...
oL.iva y Viola consumaban su existencia al cantar de un hermoso violín.
Nada era metafórico. La misma nada era cuestioNaDa.
Y eso, aún sin ser conscientes de ello, hacían de aquella mujer un ser elevado.
Sus pies iluminaban la tierra como halos de Neón
Por que la Tierra no tocaba.
Se trataba de la cuarta Dimensión.
Y el tiempo no espera nadie...
...Aunque existe y tenía y tiene TODO el tiempo del mundo.
¡Vaya misterios que nos guarda Viola!
¿Cualquiera la entiende durmiendo entre Violines!
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