Amaba las avionetas y entre gafas tebeos leía con elevado entusiasmo.
Willie no era muy dado a las alturas. Y las alturas amaba como si no hubiera un mañana.
Bien, en realidad amaba el ondear de las amarras de cuero de su casco viajero, pero en su cabeza ingenios creaba...
...Para así crear viajes ingeniosos.
Willie solía llenar su ingenio de historias lo suficientemente descabelladas como hacerlas realidad.
Miraba las páginas de aquel ajado tebeo de su abuelo bajo la luz de las luciérnagas
y sobre él
las sábanas hacían las veces de tienda de campaña.
Era sumamente curioso cómo Willie veía luciérnagas cuando sólo era una linterna de campamento...
...Aunque sus noches las llenaba de avionetas para, una vez de día, llenar de notas musicales el cielo.
...:,:
A Willie le gustaba bailar con las sábanas y mirar debajo de las alfombras.
Entre sus manos se entrelazaban los deseos de volar con las ganas de soñar.
Francamente bizarro.
Y poco extraño realmente.
A Willie le daba miedo tirar los dados a lo largo del pasillo de la casa
por que,
aunque adoraba que el parqué crujiera bajo sus dedos cuando trataba de buscar sus preciadas canicas,
le daba miedo perder sus dados de la suerte con algún número feo en su mente.
·
·
·
Lo que Willie aún no podía ni imaginar era que
a veces,
cuando no miraba bien
por donde tiraba las canicas
éstas se cambiaban de posición
y aparecían rodando canalón abajo hasta el parterre que daba al jardín trasero.
Era curiosa la imaginación de Willie a bordo.
Por que cuando sus amarras de cuero ondeaban...
hondas doradas creaba.
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