He escogido un día cualquiera del calendario, como es hoy, para expresar algo que siento y que deseo poner en palabras.
Yo me siento sevillana. Me siento de la ciudad en la que nací. Más allá de eso quiero añadir que no me gusta la semana santa, la feria ni soy católica. Pero todo ello no me hace menos sevillana ni menos de aquí.
De hecho quisiera reclamar la nueva identidad de gente que, como yo, viva libre de los estereotipos que tanto daño hacen y que tan poco nos acercan a la realidad. Por que un ciudadano de Sevilla, del sur, también lee libros, trabaja, se divierte y VIVE.
No soy menos por haber nacido en Andalucía, ni menos culta o inteligente. España para mí es un país que me es casi completamente ajeno, no me identifica, pero sí me siento muy de aquí.
Y para los que hayan leído hasta este punto, añadiré que lo que me gusta de Sevilla es echarla de menos cuando me voy y emocionarme al volver. Me gustan la mayoría de sus barrios, más o menos llenos de gente, tienen en mi corazón un lugar. Los amigos que he hecho aquí y las experiencias vividas hacen que, vaya donde vaya, Sevilla vaya conmigo.
Gracias.