jueves, 21 de abril de 2016

El amor es libre

Love is free...so are we.

Me es imposible decir "Te quiero" y jurárselo sólo a una persona. Me es imposible decidir que voy a amarte con exclusividad y no por ello carezco de capacidad para comprometerme. Al igual que cuando quiero llorar y, de hecho, lloro no puedo decir que estoy triste por un sólo y particular motivo.

El amor es libre y así somos.

En esta entrada quería hablar de dos personas a las que quiero a rabiar. No espero comprensión, tampoco que os parezca bien. Simplemente estoy hablando de sentimientos.

Al comenzar con esta hermosa historia estaba cargada de prejuicios. No entendía como yo , que me considero una persona tradicional, podía querer a dos personas a la vez. Me avergonzaba, me sentía mal al hablar de ello. Como si estuviera haciendo algo malo... También, en los primeros momentos, debido a la alteración que me producía el proceso de acostumbrarme a ello me peleaba con ambos. No nos engañemos, querer a dos personas no es fácil. Muchos pueden pensar que me aprovecho, que es injusto y raro. Pero no amigos, no. Esto es, en parte un sacrificio (por que tengo que repartir mi tiempo) y  por otro lado una bendición.

Si, creo que he sido bendecida con dos personas muy buenas y cariñosas a su modo.






Gracias.


lunes, 28 de marzo de 2016

Me siento de Sevilla.



He escogido un día cualquiera del calendario, como es hoy, para expresar algo que siento y que deseo poner en palabras.


Yo me siento sevillana. Me siento de la ciudad en la que nací. Más allá de eso quiero añadir que no me gusta la semana santa, la feria ni soy católica. Pero todo ello no me hace menos sevillana ni menos de aquí.


De hecho quisiera reclamar la nueva identidad de gente que, como yo, viva libre de los estereotipos que tanto daño hacen y que tan poco nos acercan a la realidad. Por que un ciudadano de Sevilla, del sur, también lee libros, trabaja, se divierte y VIVE.


No soy menos por haber nacido en Andalucía, ni menos culta o inteligente. España para mí es un país que me es casi completamente ajeno, no me identifica, pero sí me siento muy de aquí.


Y para los que hayan leído hasta este punto, añadiré que lo que me gusta de Sevilla es echarla de menos cuando me voy y emocionarme al volver. Me gustan la mayoría de sus barrios, más o menos llenos de gente, tienen en mi corazón un lugar. Los amigos que he hecho aquí y las experiencias vividas hacen que, vaya donde vaya, Sevilla vaya conmigo.


Gracias.


jueves, 10 de marzo de 2016

Juguetes rotos.

                                              



1, 2, 3, 4, 5 y 6.






Puedes pensar que podría haber sido diferente, puedes aceptarlo o encerrarte en ti mismo. Pero no es así como llegarás a ser feliz. El orgullo cava bajo tus pies






"Y el tiempo pasa y pasará siempre.


Por delante y a través


De las mentes, de las gentes.


Y su alma, como roca


Se desmembrará y transformará


Con el paso de las olas."

viernes, 26 de febrero de 2016

Regresos


Junto al acuario de Sevilla
Me imagino que volver aquí con una frase tan pretenciosa como "mi vida inspiraría mil novelas dramáticas" no me parece lo más adecuado. A pesar de ser lo primero que se me viene a la mente.
Vuelvo por la puerta de atrás, escribiendo llanamente. Pero vuelvo con cambios abismales y grandes deseos de devolverle la vida a lo que terminó siendo una locura sin sentido.

Mis gustos han cambiado, también lo han hecho mis miedos y mi situación en general es diferente.
Las entradas tuvieron su auge en 2013 (fecha en la que escribía "el desconocido") y  comenzaron a espaciarse allá por  marzo de 2014. ¿El motivo de mi ausencia? La enfermedad.
La pena, angustia y nerviosismo eran tales que enfermé. “Breakdown” lo llaman en inglés.

Pero he vuelto y espero que guste lo que ponga :) 



domingo, 10 de mayo de 2015

Poemario

 



http://www.wattpad.com/story/25676869-poemario/parts


Sobre como enfrentarse a un folio en blanco una y otra vez con un enfoque más o menos poético.

Espero que os guste =)

viernes, 18 de julio de 2014

Oblivion.

(English)
Lights turned off finally. Time passed  with gentleness through her mind, like a mermaid, like the mermaid´s beautiful songs. Music and noise went over but her heart was still beating quickly. Their sweet music abandoned them but storm, that stoped the joy, with noise settle down.
Her shoulders went wet quickly, her hair was matted because of the rain that was showering the gig crowd. Inside her chest, presentments and bad auguries were piling. Like a faithful dog, like a skinless dog. She had to get rid of that nasty picture in her mind that had been drawn in her imagination. Leonette picked up her things, the ones that she brought to the gig: a digital camera and a sweeter to avoid the coldness of night, moon night.
Eventhough, after that special band came others, she went out straightly, circumventing the crowd and beer plastic glasses. Raindrops echoes were ringing in her mind with its falling. With its falling, raindrops were colouring things with bright colors that erased the grey of her mind, raindrops were colouring with pureness objects that they touched. Eventhough Leonetted wasnt attending to that.
She turned her head round for a while, Daniel was still there. But should she pick him up or leave beer and girls make their way in a concert day?
Her head turned back slowly, like  slowmotion, drawing a perfect half-circle. One  tear joined the falling raindrops. Where her sight reached the nothing makes its presence, nothing had inherent sense, anything could  hide from dark visions of her mind. Her steps on the ground remained as the marks of her chest. The knife marks of a knife that couldnt go out of her chest. That knife that, in her nightmares, Daniel was holding. His naked profile was desapearing in the distance. As a puppet of destiny, without feeling ashamed, like the puppet of capricious divinity.
(Español)

Las luces se apagaron al fin. El tiempo se deslizó con delicadeza por su cabeza, como una sirena, como el canto de una hermosa sirena. La música y el estruendo había cesado pero su corazón seguía latiendo acelerado. Su dulce música les había abandonado mas la tormenta, que cesó el idilio, con estruendo se había instalado.
Sus hombros se humedecieron con rapidez, su pelo se apelmazó en muchos mechones, a causa de la lluvia que bañaba la muchedumbre en el concierto. Dentro de su pecho los presentimientos se acumulaban, llegaban y no partían los malos presentimientos. Como un perro fiel, como un cánido sin piel. Aquella grotesca imagen la tuvo que disipar de su pensamiento a causa de lo horrenda que se dibujaba imaginariamente. Leonette recogió sus cosas, las pocas que llevaba consigo: una cámara de fotos y una sudadera para cuando llegara la noche y, con ella, el frío lunar. A pesar de que tras aquel grupo tan especial tocaban otros, la chica se marchó con paso firme, sorteando la multitud y los vasos de cerveza aplastados contra el suelo fruto de las pisadas de aquella inmensa masa de gente.
Las gotas de agua resonaban en su cabeza con su caer. Al desplomarse tiznaban de vivos colores el grisáceo de su mente, tiznaban de pureza los objetos que tocaban. Aunque Leonette no estaba muy atenta a ello. Se giró por un momento, Daniel seguía allí. Pero ¿debería ir a por él? ¿Debería recogerle o dejar que el alcohol y, probablemente, alguna chica hicieran lo propio de un festival como aquel?
Su rostro se volvió lentamente, como a cámara lenta, dibujando un semicírculo perfecto. Una lágrima se fundió con la llovizna que lo asediaba todo. A donde alcanzaba a ver su mirada la nada se hacía presente, nada tenía sentido inherente, nada escapaba de las malas visiones de su mente. Sus pasos en el albero húmedo quedaron marcados como las señales en su pecho. Hendidas las heridas de un puñal que no salía, de un puñal de olvido y melancolía. De aquel puñal que Daniel, en sus pesadillas, sostenía. Su figura desnuda se fue difuminando en la lejanía. Con las piernas en tensión, separadas, en una pose defensiva. Pero al mismo tiempo derrotado. Derrotado por la masacre acaecida. Aquel rehén del destino y lo inevitable. Aquel ser sediento de banalidades y de mente vacía. Rehusó de sentir culpa alguna, pues no era más que una marioneta del antojado destino, del capricho divino.


¿O…no?