sábado, 8 de junio de 2013

Azul puede llegar a ser un color cálido

La pasión les consumía y les hacía arder por dentro.
Era un fuego que nunca se apagaba. Y era deliciosamente tentador el permanecer así por siempre.
No había nada obsceno en aquel baile. Era un baile de amor sincero:
con gracia, con ritmo, con inocencia...
Con sus mejillas sonrosadas mirándome a través del mar de mis ojos.

Nunca había sentido llamas tan de cerca. Nunca sin haberse quemado.
¿Quiere decir ésto que se puede jugar con fuego sin quemarse uno?

No lo sabía...

Era algo tan transparente como la sinceridad absoluta.
El y ella habían visto todo el uno del otro.
Y no todo era bonito,
ni todo era poco deseado.

Les faltaba el aliento
pues se bebían el uno al otro.
Era la materia gris más deliciosa jamás probada por placer alguno.

Era su inteligencia lo que le hacía tan irresistible.

Eso sí era amor verdadero.
Pues si el amor es unión...todos los astros pudieron ver como "tu" y "yo" se convertía en "nosotros".



Aún recuerdo el rubor de sus mejillas
su piel olivácea
sus ojos turquesa...
El azul más cálido que nunca había podido ver.

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