Balas y rabia disparaban.
Tenía miedo. Tenía PÁNICO.
Sus pulmones se consumían,
como a punto de arder con su respiración.
Nadie la veía
Por que era invisible para ellos.
Y por que el miedo lo escupía antes de cada proeza.
Aún había personas que la temían o no la comprendían.
Pero ella nunca caía.
Lloraba a veces.
Y a veces caía sin esperanza.
Corría y tras los árboles me escondí.
La muerte aún me queda lejos.
En silencio,
a veces,
tan solo rezo... "Espero que disfrutéis de la Obra que he hecho".
Por que no está siendo nada fácil.
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